Entrada etiquetada ‘carril bici’

14 rutas para 13 martes

27

09 2016

Estas son historias de noches de calor, ciudad y bici. La última aconteció hace unos días. Quizás fue ese día que todos tememos, menos ese pequeño pueblo de la Galia. Fue un 13, martes y noche. Nos dirigíamos al punto de encuentro de los fabulosos Chickens cerveceros cuando los gatos negros empezaron a cruzarse y una de las bicis perdió estrepitosamente todo el aire de una de sus ruedas… Prestos, cual rally dakariano, resolvimos el percance sin ningún herido (aquí iría un monito del guasap con las manos en los ojos). En siguiendo la ruta alguien gritó –por debajo de la escalera nooo!!!– y zas, la Vero, después de la primera parada cervecera…, se montó por un bordillo parando con su vasco hombro en un áspero muro de marés. Ese alguien sacó raudo un pañuelo bajo-manga y con un salivazo le puso a la accidentada una cataplasma curativa aliviando sus leves dolores (¿ya dije que era vasca?). Para comentar la jugada, hicimos una parada en “Can Rigo” de Sant Feliu, un lugar que nos ponen la buena cara y mejores cañas y eso que les forramos la entrada de bicis.

Si pensabais que todo había acabado ahí, pues sí, acabó ahí. No todo van a ser desgracias un día como ese, bueno, a Txema se le salió la cadena subiendo para la catedral, Viçens se empeño en hacer ruta Alpina ese día.

La Chickens acabo, como casi siempre, en “Se te va la Tapa” de la plaza Llorenc Bisbal Batle. Alitas con pimienta y limón exprimido, una delicia de simpleza y sabor, unas cosas raras así como empanadillas japonesas que nos hizo probar el tabernero (la verdad es que estaban cojonudas y repetimos) y por supuesto unas cuantas cañas que degustamos hasta que nos echaron por descanso vecinal.

En fin, un martes trece más que sobrevivimos para contarlo.

CCC-cartel-14

La cofradía de Vicenç

23

12 2015

La Chicken Cycling Company (CCC), celebró su séptima ruta cervecera y en conmemoración de ello, el insigne relatador de cuentos -barra- peluquero, Sr. Vicenç nos regaló con una queja inédita.

Parece ser que desde hace tiempo la insigne cofradía de peluqueros tiene problemas, en Semana Santa, para sacar su paso de la Virgen bien Peiná por las calles de Ciutat. Notorio es que las cofradías más antiguas salen las primeras y marcan su ritmo, y las más noveles lo hacen las últimas por cuestiones jerárquicas. Pues el caso es que con la nueva incorporación de la cofradía del Cristo del Séptimo Dan, portada por practicantes chinos y autóctonos isleños seguidores del profeta Bruce Lee, alteran el normal ritmo de pasito a pasito de la procesión, siendo sustituido por los demoledores pasos, saltos y llaves de Wushu de estos últimos.

Los peluqueros de la Virgen bien Peiná han hecho un escrito donde solicitan un espacio más grande para sus secadores.

Cabe recordar que en estas ciclo-salidas la mente se dispersa encima de la bici y el frío se hace más llevadero con con cerveza, tapas y buenas historias.

Creo que para la próxima salida, tercer martes de cada mes, el Sr. Vicenç nos contará la historia de como un misterioso cuñao dejó el anonimato para convertirse en un experto degustador de alitas de pollo.

Chicken Cycling Company

BICIUTAT de Mallorca

11

03 2013

Hoy comienzo por el principio del final. Andando se hace camino y el final de éste conduce a otro camino y otro camino y otro camino. En poco tiempo nos hemos multiplicado, las ventajas y los inconvenientes también. Los ladrones, los accidentes, los que están en contra (de todo), los que quieren y no pueden, y los que pueden y no quieren.

Este jueves nace una asociación palmesana. No es una “nueva” si no la primera que nos representa y agrupa a todos los ciclistas urbanos y a los peatones, que también lo somos.

Os dejo con un correo que Joan Ferrer me ha enviado para invitarme al acto de presentación de BICIUTAT y que creo que lo explica mejor.

Nosaltres reclamam la convivència harmònica entre els diferents mitjans de transport i no la supressió d’uns per imposar-ne d’altres.

Tenim en ment adreçar-nos als vianants per integrar-los dins les nostres reivindicacions d’una ciutat més humanitzada, on el vertader protagonsita de la ciutat sigui el peató. També volem fer algunes activitats de conducció segura per a ciclistes i, ABSOLUTAMENT, rebutjam als usuaris de la bici que es boten el codi de circulació.

Creim que si a Palma s’aconseguís tenir un trànsit més pacificat, molts dels actuals problemes (bicis per les voravies, carrils bicis que no contenten a ningú, etc.) no es donarien ja que tothom podria circular i compartir la calçada amb seguretat.

Val dir que no coincidim en alguns punts de l’actual ordenança municipal de Palma (la consideram massa restrictiva), però el que sempre defensarem és el cumpliment de les normatives.

Gràcies novament pel teu suport i esperam poder comptar amb tu per futures col·laboracions. Jo també particip activament en el blog “PalmaEnBici” que segurament ja deus conèixer:http://www.palmaenbici.com Crec que entre tots es pot començar a canviar la tendència!

Salutacions!!

Joan Ferrer

 

Una historia en 635 metros

28

05 2012

No se si son ciertas las historias de caminantes solitarios que vagan por sendas, caminos, carreteras y calles. Siempre las hubo y espero que siga así. Ésta que cuento hoy me sucede a diario, no es pasado, ni siquiera es una leyenda ancestral y tal.

No puedo empezar con aquello de “Un cierto día…” porque sucede todos los días en una calle o camino entre Son Sardina y la rotonda de la carretera de Valldemossa. Es el único tramo en el que viajo por la calzada, ya que no hay carril bici ni siquiera una triste acera por la que te puedan multar. Es un viejo camino que se asfaltó en su día para que los devoradores de oil pudieran circular sin que se ensuciaran sus ruedas. Vallada de antiguas paredes de piedra que aíslan las fincas de almendros de la carretera, el caminar por ella o circular con bici, se hace a veces peligroso.

Todas la mañanas, pero todas, cuando salgo para Palma me encuentro con este caminante entrado en años, con una forma de andar muy ligera y saltarina. El hombre va recogiendo hierba de las orillas para luego dar de comer a un caballo que permanece siempre encerrado en una pequeña parcela. Lo acaricia y luego se marcha a toda velocidad. Nos saludamos desde el primer día. Yo levanto la mano y el también.

Cuando subo a comer a medio día se repite la historia, se repite el lugar y se repite el ritual de saludos, y siempre el mismo pensamiento durante hace más de cinco años, ¿quién será este hombre?. No me atrevo a preguntárselo para no estropear esta misteriosa historia.

Prefiero imaginar…

Foto: domibrez Música: Las Grecas – Solitario

Maldito Día Mundial de la Bici

19

04 2012

Me levanto, me ducho cantando y desayuno leyendo el periódico, placer sencillo donde los haya. Es lo bueno de ir a trabajar en bici, no hay atascos, no tienes que parar a echar gasolina, no tienes que buscar sitio para aparcar cuatro metros por dos de hierro y sobretodo… las prisas no existen.

Todo perfecto hasta que fui a coger mi “Pastora” para ir al trabajo como cada mañana (maldita Primitiva). Me pongo los guantes de rejilla de algodón negro con huecos en los nudillos y palma de piel… piel, me pongo las gafas anti no se cuantas cosas y rayos UVA, y me posiciono la gorra en la parte alta de la cabeza. Pero no, ella hoy no quería, no quería y no quería. Tiraba “patrás” como una burra tacaña a la vez que me miraba con ese ojito de led cromado que se agrandaba cual lindo gatito.

Mi desesperación fue en aumento y su tozudez más. No me lo podía creer, ella que disfrutaba con las mañanas de brisas de “embat”. Ella que paraba a olisquear las rojas amapolas y los amarillos dientes de león. Ella que bajaba por Blanquerna haciendo sonar las baldosas sueltas. Ella, que descansaba en el Paseo de Mallorca atada a su farola preferida. No me lo podía creer, hoy no quería bajar.

Maldito Día Mundial de la Bici, hasta mi bici se ha cogido el día libre.

Foto:  domibrez Música:  Glenn Miller – In The Mood

Adiós a mi senda roja

22

08 2011

Eran las cinco de la tarde cuando hacía la calor y la gomas de mi bici se deslizaban por el líquido asfalto de la calle. Fue al tomar aquella curva cuando me di cuenta que el asfalto rojo, que me protegía de las bestias del averno, había desaparecido. Paré en seco y observé aquella desolación, aquel vacío ocupado por un sendero raspado por algún ser de fauces terribles.

Sabía que éste era peligroso, que ese peligro venía de gente con prisas y en algún caso furiosa, pero nunca pude imaginar que todo aquello hubiera desaparecido como por obra y magia de Harry Potter. Mi camino por el bosque encantado había desaparecido y su lugar lo ocupaban tremendas máquinas hambrientas de espacio, de oxígeno, de prisas, de ruido, de humos (malos), de espacio (creo que ya lo dije).

Ahora el sendero se adentra por el bosque oscuro, donde las bestias acechan por la izquierda y por la derecha. En algunos momentos te atacan por la espalda llegando a rozar la rueda de mi bici con sus frentes. Por esta nueva senda tienes que esperar un minuto aquí, otro más allá y otros más acullá a que los abnegados repartidores de cosas descarguen sus mercancías dejando sus monstruosas monturas en medio de la senda. A señores/as que hacen sonar sus bocinas cuando quieren que te apartes porque su tiempo es mucho más valioso que el tuyo. A aquellos que piensan que entorpeces el tránsito y no se dan cuenta que yo también soy tránsito.

A pesar de todo, doy las gracias a todas esas personas que piensan en nosotros. Esas personas que alegremente sacan sus bicicletas enfundados en sus “chandals” de domingo y que luego deciden por donde hemos de ir los que a diario nos desplazamos en nuestras bicicletas para ir a trabajar. Gracias por hacernos un mundo más infeliz.

Foto: domibrez / Modelo: Mariluz. Música: Stevie Wonder – Send One Your Love

La chica del carril bici

14

10 2010

Cuentan que esto sucedió en una noche oscura en un carril bici de Ciutat hace unos días, un poco antes de que alguien se planteara eliminar dicho carril.

Era noche cerrada, caía una lluvia suave pero ininterrumpida y la humedad cubría la noche con su manto brillante, impidiendo llevar una marcha suficientemente segura.

Un hombre iba conduciendo su bicicleta por el carril bici, deseoso de llegar a su casa y reencontrarse con su mujer y sus dos hijas después de un largo día de trabajo. En una de las curvas del camino, vio a una joven rubia, demacrada y pálida, empapada por la lluvia, con un largo vestido blanco desgarrado y sucio de barro . Este hombre se apiadó de la joven y, apretando los frenos, paró y la montó en el porta bultos de su bici, decidiendo acompañarla y acercarla hasta el PAC más cercano.

Durante gran parte del trayecto, el hombre y la joven fueron hablando de cosas triviales, cuando en un momento dado, antes de llegar a una de las esquinas más cerradas y peligrosas de la ruta, la joven le avisa de que reduzca la velocidad hasta casi detenerse y que pase muy poco a poco. El hombre lo hace, y comprueba asustado, que, de no haber sido advertido por ella del peligro, probablemente le hubiera atropellado el coche que se saltaba el ceda el paso de aquel cruce. Le da las gracias, agradecido por haberle salvado la vida, a lo que la joven contesta:

– No me lo agradezcas, es mi misión; en esta esquina me maté yo hace más de dos años, en una noche como ésta…

Y después de pronunciar éstas palabras, desapareció, dejando como única prueba de su espectral aparición, el porta bultos embarrado por sus ropas sucias…

Esta historia no es real (para la tranquilidad de muchos), pero con los años será raro que llegue a contarse…

Foto: simebuscasmeencuentras / Música: Guadalupe Plata “Baby me vuelves loco”

La Ruta de las Avenidas

11

07 2010

He descubierto un mundo de aventuras sin salir de la isla y gratis. No es la Ruta Quetzal ni Port Aventura, es la auténtica maravilla del Carril Bici de las Avenidas.

Es quizás la ruta más concurrida de la ciudad, sin contar con el ya ridículo carril bici que pasa por delante del antiguo edificio de Emaya.  Esta ruta tiene todo lo que se necesita para ser una gran aventura: subidas, bajadas, curvas a la izquierda, a la derecha, tiene pasos por las aceras, por la calzada, por detrás de las paradas del autobús… Quizás estas últimas son las zonas más peligrosas y arriesgadas por sus bruscas frenadas y eslálones al encontrarte con pobres aborígenes que salen del bus tranquilos y confiados. Otra atracción más que emocionante es aquella en la que salen máquinas enfurecidas del gran río hacia las calles interiores, es una sensación sin parangón el como te embisten sin alevosía ni nocturnidad. Algunas de estas grandes máquinas de hierro, que echan humos por sus culos, se sitúan en el medio del carril con un letrero luminoso e inocente que predica “es un minuto”, son muy peligrosas, ya que hacen que te incorpores a la gran corriente de maquinas devoradoras de fuel y te pueden arrastrar en sus remolinos.

No olvidemos las zonas de descanso/reposo/desesperación señalizadas por semáforos eternos que si los miras atentamente, creo que hasta sonríen ligeramente con una muesca socarrona. Pero lo que os recomiendo es probar a montar en bici  a la vez que esos cagaprisas, que siempre intentan pasarte en los lugares más peligrosos, demostrando de esta manera su virilidad.

Bueno, no sé si os gustará esta aventura, pero de alguna manera hay que pasar este verano de crisis y no-gasto. Para los menos aventajados/as os recomiendo usar casco, rodilleras, muñequeras, hombreras y más cosas terminadas en “eras”.

Foto: domibrez / Música: Harry Connick, Jr. – Blue Light, Red Light (Someone’s There)