Entrada etiquetada ‘bike’

Usando el viento

09

07 2013

Siempre hablo del viento como algo molesto y realmente es lo único que en la bici nunca da por el culo, siempre da de cara.

El viento es ese enemigo invisible que te frena aunque lo intentes esquivar poniendo caras, pedaleando más fuerte, subiendo piñones, cantando (técnica real, o más bien moral). El truco está en dejarte llevar y poner tu libertad en sus manos, que él sea el que dirija tu fátum. Te sorprenderás por los caminos que el viento elegirá.

El pasado domingo conecté la opción “viento” en mi bici y saliendo de casa, siempre soplando de cara, me encaminé a Palma. A la altura de Son Pax el viento me hizo girar a la izquierda (menos mal) y me fue conduciendo hasta un lugar raro raro. Lo llaman Sa Possessió, un lugar donde los “vestidos de blanco” aun no lo han descubierto. Un sitio de poca luz que huele a fiesta de verbena, a chiringuito sencillo sin pretensiones.

Al lugar se accede por un camino bordeado de viejos cipreses para dar a una imponente edificio datado del sigo XVII. En el interior te encuentras un primer patio con un pequeño escenario donde DJ’s o grupos musicales realizan sus cantinelas. Después pasamos al antiguo jardín de la casa donde se sitúa un mercadillo de verdaderos artistas y artesanos. Un ejemplo sin más: Tacet Arts.

Puedes beber, comer y bailar sin ser visto, sin que te miren, sin mirar tu. Puedes hablar y escuchar, sentarte o estar de pie, entrar o salir sin que nadie te mire mal y, sobre todo, puede llevarte allí tu bici y el viento.

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Foto: domibrez Música: Candy Girl por The Four Seasons

Bici de noche negra

03

04 2013

¿Cómo puede ser que la noche te confunda?. La noche es lúcida, diáfana y serena. La noche es soledad y puedes leer los versos escritos más tristes de esa noche. La oscuridad, es ella, la que dificulta la percepción de las cosas, la claridad mental, la escasez de inteligencia o la confusión de las ideas.

En la noche hay más materia de la que pensamos. Todo está lleno de gris negruzco, un color que no podemos distinguir con nuestro sentido. El hierro tiene ese color y cambia a pardo cuando se oxida, siempre está bien camuflado.

Un cuadro Biondi con piezas rescatadas de mil sitios. Complementos de delicada calidad unidos con mimo y sentimiento: Mavic, Bontrager, 105, Specialized y piezas elaboradas a mano completan una bici única acabada con el color de la noche, el silencio de la madrugada y la algarabía del amanecer.

Tiempo ha tardado en encontrar a su compañero, pero estaba ahí, esperando, fotografiando. Una imagen les unió, la imagen de otra bici que aun espera (Celestina ella). Ahora Abraham y la Nocturna vuelan con la negrura de la luna entre los viñedos de Consell.

Los gatos también.

La Nocturna

Foto: domibrez Música: Love of Lesbian – Oniria e insomia

La bici que bailaba con los perros

11

01 2013

Desde pequeño estoy rodeado de animales de “varios” tipos. Uno de estos tipos son los perros, siempre me han gustado. Me han hecho reír, jugar, correr, llorar y muchísimos verbos más. Pero hay uno que sobresale sobre el resto, amar. Se que a muchos esa palabra les parece exagerada e incomprensible, pero tampoco se lo voy a justificar.

Todo esto lo cuento porque acabo de terminar una bici “Baltasar” que salió de un refugio de animales llamado “Centro Canino Internacional“. Todos los años creo una bici para ayudar a recaudar fondos para el CCI, es un mercadillo que se instala temporalmente en la tienda de Pasatiempos de la calle Brossa. Ese año, me trajeron ellos una bici para modificar, una Zeus de montaña del siglo pasado. No me pareció muy atractiva para desarrollar ninguna idea con ella y utilicé otra que ya tenía en mi taller, “La Can Dada”.

Almacenada al fondo del armario, pasó un par de años denostada por fea y quizás demasiado moderna para lo que suelo utilizar. Pero mira por donde que unas simples cubiertas que compré a Mile, un búlgaro grande y mejor tipo, que tiene un taller -Milenium- de reparación en la plaza d’en Coll (cerca de Cort), fueron las que me dieron la idea de recuperar aquella Zeus perrera.

Cuando salgo con mi perro, Lago, utilizo la bici que normalmente uso para ir a trabajar, una ligera Razesa con gomas de 28 pulgadas y claro, no me puedo meter por según que sitios. Ahora con la súper máquina que he creado, Baltasar se llama, el mundo se nos ha expandido y el perro trota alrededor mío por el campo. Todo ello de lo más bucólico pastoril, sin perder un ápice de elegancia… 🙂

Foto: domibrez Música: The Buggles – Video Killed The Radio Star

Presos de los políticos

02

01 2013

Lo que antes era insoñable, ahora puede ser una realidad. Esta es mi lista de peticiones para este año.

Para empezar, me gustaría ser rico y poderoso, y que me cuidaran muchas mujeres sin tener que hacerme sacerdote. Me gustaría que los políticos trabajasen los jueves y los viernes. Me gustaría que los políticos trabajasen el resto de los días. Que fuesen a trabajar en sus vehículos propios, en bici a poder ser. Me gustaría que no se compraran, con nuestro dinero, esos trajes tan horteras que usan ellos y ellas, que parecen sacados de una mala película de la corte de Luis XV. Que fuesen listos, capaces y válidos y no solamente fieles. Me gustaría no tragar tanta saliva cuando veo y leo las noticias que nos venden.

También me gustaría ir al cine y que no hubiera palomitas. Me gustaría ver las aceras de mi ciudad sin “todo-terrenos” aparcados en ellas. Que hubiera más espacio para los animales, tanto domésticos como salvajes. Que me tratasen de Usted, tampoco estaría mal.

Con los nervios, ahora, no se me ocurre nada más que se pueda escribir aquí y en horario infantil. Por cierto, no estaría mal más pelis eróticas en la tele, las han quitado todas.

Foto: domibrez Música: Pajaro – Los grises

 

 

El amor no se compra. Me lo dijo Fran.

31

10 2012

Ayer me encontré con el gallego Fran, de negro y negro vestido; con bici negra y casco negro. Fran tiene un pequeño logotipo ajedrezado en blanco y negro. Si, también le gusta el blanco, pero poco.

Frank, que estuvo a NY con su Bromptom, se compró un día una bicicleta de carbono super moderna, él es un moderno. Estaba feliz, ¡cómo andaba!. Era ligera y rápida. Era la envidia entre sus amigos, la comidilla, la admirada; pero a él no le gustaba. Había algo en ella que no le hacía feliz, un no sé que. Se sentaba en el salón de su casa a mirarla, y la miraba un buen rato, pero seguía sin saberlo.

Un buen día a Franky el mallorquín, se le encendió la luz. ¡Su bicicleta era ROJA!, ahora entendía lo que pasaba, no era negra… y blanca (pero poco).

Desanduvo lo andado y la vendió con mucho dolor. No era el dinero ni el valor de su bicicleta lo que añoraba, si no el amor al color.

Ahora si, su mariposa, vuela en negro.

Foto: domibrez Música: Chencho Lopez – El Vas de las Mariposas

 

Siete músculos

12

09 2012

Hoy termino con la exposición de mis bicis, y como Dios, descansaré. He hablado hasta la saciedad, he explicado lo que hago a profanos. He intentado convencer a inconvencibles y enamorado a enamorados. He disfrutado, sonreído con –siete músculos– y bebido de la amistad.

Hoy termino con algo que por fin acabo, para mí es mucho. Algo que me gusta, que me cuesta, que me desgasta y termina relajándome hasta la ingravidez. Droga, pura droga. Endorfinas a sacos que sacuden mi cerebro y me destila sensaciones en colores.

Gracias Pasatiempos, por tu espacio útil para la cultura de esta ciudad. Gracias Eastpak, por el apoyo a esta cultura. Gracias Julie y José, por vuestra eterna juventud. Gracias Pedro Neurona, por tu paciencia. Gracias Pablo León, por tu sencillez. Gracias Alberto, por tu comunicación. Gracias Oriol, porque eres de esas personas que aportan. Gracias Pablo García, porque tus fotos destilan amistad.

En fin, hoy no quiero alargarme mucho porque la emoción me impide ver bien las letras del teclado.

Gracias Clara…; gracias Dário.

Merche, te quiero.

Foto: domibrez Música: Joan Baez – De Colores (In Colors)

En un minuto y cuarenta y nueve años

29

08 2012

Hace tanto tiempo que transcurren los recuerdos y las historias que parece que son recuerdos leídos en uno de esos cómics, que aun guardo, manchados de chorizo del bocata.

Hoy me toca acordarme de mi mismo, de recuerdos de blanco y negro y en “led”. De imágenes que se agolpan en este y aquel suceso. De todo aquello que forma parte de 49 años de experiencias, de sensaciones, de transformaciones… Todo pasado a un ovillo, de donde salen las piezas de acero, piel y goma que dan forma a mis bicis.

Hace un mes, la marca de mochilas Eastpak, me propuso hacer una exposición de mis bicis y su nueva mochila Velow, para biciclista urbano.  De la misma idea surgió otra, la de contar el origen de mi afición o necesidad de crear estos vehículos, y la respuesta está en este blog, en muchas de las historias que he contado.

Hoy estoy repasando todas aquellas vidas que he construido, bicicletas de bajo nivel a las que he devuelto la vida y otras a las que se la he cambiado. Un trabajo hecho con tiempo  y paciencia. Las tardes de Radio 3, de frío y calor, de idas y venidas a las tiendas buscando esta y aquella pieza. De idas y venidas a la misma tienda porque me he equivocado de medida y así hasta unas cuantas veces más. De mañanas de rastro con Merche, rebuscando entre montoneras y discutiendo precios con vendedores de recuerdos y desvanes.

Todo esto se junta y nace una de esas bicicletas con alma y nombre de Domibrez. Alguna de ellas, si queréis, podréis verlas a partir del 7 de septiembre y hasta el 12 en Pasatiempos de la calle Brossa de Palma de Mallorca. Será un placer conoceros y abrazaros (más a unas que a otros). Contaremos batallas, nos enseñaremos viejas y nuevas heridas y tomaremos algo para soltar la lengua.

Que sepáis, para acabar, que todo esto no se hace en un “momento” o en un “esto para ti es un minuto”, no.

Yo, todo lo hago en un minuto y cuarenta y nueve años.

PD. Gracias a Eastpak y a Pasatiempos por ofrecerme esta oportunidad. Esta caña va por vosotros…

Foto: Pablo García Música: Deep Purple – Lazy

Una historia en 635 metros

28

05 2012

No se si son ciertas las historias de caminantes solitarios que vagan por sendas, caminos, carreteras y calles. Siempre las hubo y espero que siga así. Ésta que cuento hoy me sucede a diario, no es pasado, ni siquiera es una leyenda ancestral y tal.

No puedo empezar con aquello de “Un cierto día…” porque sucede todos los días en una calle o camino entre Son Sardina y la rotonda de la carretera de Valldemossa. Es el único tramo en el que viajo por la calzada, ya que no hay carril bici ni siquiera una triste acera por la que te puedan multar. Es un viejo camino que se asfaltó en su día para que los devoradores de oil pudieran circular sin que se ensuciaran sus ruedas. Vallada de antiguas paredes de piedra que aíslan las fincas de almendros de la carretera, el caminar por ella o circular con bici, se hace a veces peligroso.

Todas la mañanas, pero todas, cuando salgo para Palma me encuentro con este caminante entrado en años, con una forma de andar muy ligera y saltarina. El hombre va recogiendo hierba de las orillas para luego dar de comer a un caballo que permanece siempre encerrado en una pequeña parcela. Lo acaricia y luego se marcha a toda velocidad. Nos saludamos desde el primer día. Yo levanto la mano y el también.

Cuando subo a comer a medio día se repite la historia, se repite el lugar y se repite el ritual de saludos, y siempre el mismo pensamiento durante hace más de cinco años, ¿quién será este hombre?. No me atrevo a preguntárselo para no estropear esta misteriosa historia.

Prefiero imaginar…

Foto: domibrez Música: Las Grecas – Solitario

Maldito Día Mundial de la Bici

19

04 2012

Me levanto, me ducho cantando y desayuno leyendo el periódico, placer sencillo donde los haya. Es lo bueno de ir a trabajar en bici, no hay atascos, no tienes que parar a echar gasolina, no tienes que buscar sitio para aparcar cuatro metros por dos de hierro y sobretodo… las prisas no existen.

Todo perfecto hasta que fui a coger mi “Pastora” para ir al trabajo como cada mañana (maldita Primitiva). Me pongo los guantes de rejilla de algodón negro con huecos en los nudillos y palma de piel… piel, me pongo las gafas anti no se cuantas cosas y rayos UVA, y me posiciono la gorra en la parte alta de la cabeza. Pero no, ella hoy no quería, no quería y no quería. Tiraba “patrás” como una burra tacaña a la vez que me miraba con ese ojito de led cromado que se agrandaba cual lindo gatito.

Mi desesperación fue en aumento y su tozudez más. No me lo podía creer, ella que disfrutaba con las mañanas de brisas de “embat”. Ella que paraba a olisquear las rojas amapolas y los amarillos dientes de león. Ella que bajaba por Blanquerna haciendo sonar las baldosas sueltas. Ella, que descansaba en el Paseo de Mallorca atada a su farola preferida. No me lo podía creer, hoy no quería bajar.

Maldito Día Mundial de la Bici, hasta mi bici se ha cogido el día libre.

Foto:  domibrez Música:  Glenn Miller – In The Mood

La felicidad de los pobres

03

04 2012

Comienza la historia un domingo de marzo, un día de esos que la luz mediterránea se vuelve de algodón blanco y el añil es celeste. Un domingo en el que te apetecería salir a pasear en tu bici al lado del mar, saborear una caña en una terraza, comer en un restaurante y dormir la siesta en una tumbona soleada.

¡Qué bonito! ¿no?, pues la verdad ya se difumina demasiado en este plan. La realidad más hiriente está muy alejada. Una caña en una terraza (2,50€) sin tapa y careto raro del camarero. Una paella, con todo lo que conlleva, en un restaurante puede salirte a 25,00€ por cabeza y después haber estado esperando (aunque tengas reserva), de tener que que suplicar al camarero que te ponga la bebida, que te traiga más aceitunas (4,50€). Que te traiga más bebida, que la otra ya hace rato que la has degustado. Un café mal hecho (1,40€) y la sensación final de que te han tomado el pelo y has comido rápido, apretado y con malos humos.

Pues para variar, aquel día cogimos las bicis y las montamos en el coche para ir hasta Alcúdia (ponerlo en el google para situaros) y de allí al Port de Pollença en bici. Y esta es la historia. La historia que comienza en el momento que empiezas a simplificar tus actos, de volver a lo que hacíamos años atrás cuando no nos “regalaban” el dinero y lo gastábamos por doquier y a cambio de casi nada.

Hicimos unos bocadillos en casa con pan del horno (0,90€), tortilla francesa, de huevos de las gallinas de la vecina (0,00€ por intercambio de favores), con queso semicurado y unas tiritas salteadas de jamón ibérico (0,50€). Unos cocarrois recién hechos (1,80€ x 2), unas naranjas de nuestro árbol y una botella de agua (0,60). Gasto en gasolina de ir y venir a Alcúdia en el coche, que apenas usamos y que gasta un montón, +-10€. Y sentarnos en un banco a la sombra de un pino con la cristalina agua tocando tus pies, la tibia brisa en tu cara y la siesta en la arena con manta a cuadros incluida (0,00€). Eso si, el café lo tomamos en una preciosa terraza del Port (es igual lo que costase, estaba buenísimo). En fin, las cuentas las echáis vosotros que yo soy de letras.

Para acabar os comento lo que me dijo una compañera cuando le conté tamaña hazaña… –”mi madre decía que eso era la felicidad de los pobres”–

Pobre!.

Foto:  domibrez Música:  Celtas Cortos – C’est la vie