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Bici de noche negra

¿Cómo puede ser que la noche te confunda?. La noche es lúcida, diáfana y serena. La noche es soledad y puedes leer los versos escritos más tristes de esa noche. La oscuridad, es ella, la que dificulta la percepción de las cosas, la claridad mental, la escasez de inteligencia o la confusión de las ideas.

En la noche hay más materia de la que pensamos. Todo está lleno de gris negruzco, un color que no podemos distinguir con nuestro sentido. El hierro tiene ese color y cambia a pardo cuando se oxida, siempre está bien camuflado.

Un cuadro Biondi con piezas rescatadas de mil sitios. Complementos de delicada calidad unidos con mimo y sentimiento: Mavic, Bontrager, 105, Specialized y piezas elaboradas a mano completan una bici única acabada con el color de la noche, el silencio de la madrugada y la algarabía del amanecer.

Tiempo ha tardado en encontrar a su compañero, pero estaba ahí, esperando, fotografiando. Una imagen les unió, la imagen de otra bici que aun espera (Celestina ella). Ahora Abraham y la Nocturna vuelan con la negrura de la luna entre los viñedos de Consell.

Los gatos también.

La Nocturna

Foto: domibrez Música: Love of Lesbian – Oniria e insomia

03

04 2013

Gastronomía sincera

La necesidad hace depurar la mente, el cuerpo y el alma. Últimamente intento dar más placer a todo ello. Cuando salgo por la mañana con la bici y pienso en lo sencillo que es moverse con ella y lo poco exigente que es, tanto en lo físico como en lo económico, me contagio de la necesidad de prescindir cada día de algo. Esto es una corriente que se está empezando a notar en las ciudades “modernas”, simplificar nuestras vidas guardando el esfuerzo para quehaceres más interesantes.

Ella me contagia la riqueza de mil sensaciones. Retomo el contacto con el aire y el sol. La ciudad se me hace más pequeña y las distancias, diferentes a las de un coche, se encogen. Hoy no comeré en casa, hoy comeré en un bar de barrio al que puedo llegar sin ningún problema en bici. Firma como “gastronomía sincera”, y creo que es sincera de verdad. El lugar se llama Reset, y está en frente de la Cruz Roja. Resulta que me contagia con la sencillez de los productos y lo sofisticado de sus sabores, algo muy difícil de conjugar. Quizás hoy me pida una ensalada de atún, cebolla frita, picadillo de pepinillo y crema ligera. Un salmón salteado con risoto de cítricos y cava, y para postre una crema catalana con café en distintas texturas que mi amigo Abraham Calero me recomendó el último día. Y no necesito tener un Mercedes para pagar semejante menú, el precio final es el mismo de cualquier bar de barrio.

En el Mercedes, lo importante es el coche. En la bici, la persona. La cuestión reside en la prioridad. “El amor es un pensamiento” (Pessoa)

Foto: domibrez / Música: The Last Dandies

21

02 2011