Archivo de Febrero, 2011

¡Necesito una bici ya!

Tengo la sana sensación de estar viviendo el comienzo de una nueva era. Tengo la sensación de estar viviendo la era de la anticrisis. Es necesario un buen leñazo como este, para que nos demos cuenta del despilfarro energético al que estamos sometiendo a este planeta. Nos hemos creado la sensación de que todo es gratis; la luz de las farolas, el alcantarillado, el riego de jardines, el asfalto, las calles que sólo sirven para aparcar nuestros coches, las ridículas aceras, las autovías para unos y desdobles para otros, por el módico precio de 157 millones de euros… Todo eso lo pagamos muy caro, y no sólo nosotros, sino también la pobre gente que aguanta a esos canallas de dictadores que se enriquecen con el petróleo que les compramos.

Últimamente me están llegando cada vez más correos a mi facebook (domibrez cletas) pidiéndome bicis sencillas para transitar por la ciudad. Unos porque están en paro y no pueden soportar el gasto elevado de un pequeño coche y otros porque están verdaderamente hartos de vivir atrapados entre chapa y cristal. Y ya somos algunos los recicladores de bicis muertas y en estado de descomposición, Raul y Cora Torres son unos expertos. Un trabajo muy agradecido ya que devuelves a la vida un objeto, que para muchos de nosotros, tiene alma. Cuando montas en una de estas bicis y te adaptas a ella, es muy difícil que vuelvas a coger el coche para los desplazamientos en la ciudad.

Os recomiendo desde aquí que recuperéis todas esas almas que tenéis en algún rincón de vuestra casa y os olvidéis de buscar sitio para aparcar. ¡Necesitáis una bici ya!

Foto: domibrez / Música: Calle 13 – Muerte En Hawaii

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02 2011

Gastronomía sincera

La necesidad hace depurar la mente, el cuerpo y el alma. Últimamente intento dar más placer a todo ello. Cuando salgo por la mañana con la bici y pienso en lo sencillo que es moverse con ella y lo poco exigente que es, tanto en lo físico como en lo económico, me contagio de la necesidad de prescindir cada día de algo. Esto es una corriente que se está empezando a notar en las ciudades “modernas”, simplificar nuestras vidas guardando el esfuerzo para quehaceres más interesantes.

Ella me contagia la riqueza de mil sensaciones. Retomo el contacto con el aire y el sol. La ciudad se me hace más pequeña y las distancias, diferentes a las de un coche, se encogen. Hoy no comeré en casa, hoy comeré en un bar de barrio al que puedo llegar sin ningún problema en bici. Firma como “gastronomía sincera”, y creo que es sincera de verdad. El lugar se llama Reset, y está en frente de la Cruz Roja. Resulta que me contagia con la sencillez de los productos y lo sofisticado de sus sabores, algo muy difícil de conjugar. Quizás hoy me pida una ensalada de atún, cebolla frita, picadillo de pepinillo y crema ligera. Un salmón salteado con risoto de cítricos y cava, y para postre una crema catalana con café en distintas texturas que mi amigo Abraham Calero me recomendó el último día. Y no necesito tener un Mercedes para pagar semejante menú, el precio final es el mismo de cualquier bar de barrio.

En el Mercedes, lo importante es el coche. En la bici, la persona. La cuestión reside en la prioridad. “El amor es un pensamiento” (Pessoa)

Foto: domibrez / Música: The Last Dandies

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02 2011