Archivos en ‘domibrez’.

La floración de las mariposas

Vuelan y vuelan y vuelven a volar. Mariposas y más mariposas se acercan y llenan el espacio de silencios. Cada día hay más mariposas en tu calle, en la mía y en la de otros. Son noctámbulas y fijas (fixies); son diurnas y simples (singles) o son laborables y marchosas (pues eso). Todas se alteran cuando un coche pasa y levantan con miedo el vuelo para posarse unos metros más allá.

Cuando las hojas caídas de los caducos árboles son barridas por el viento de la calle y dan paso a los nuevos brotes pre primaverales, las mariposas salen de sus capullos de seda para alegrar el triste invierno.

Este año hay nuevos peligros y nuevos predadores al acecho. Los alérgicos a estos lepidópteros han creado insecticidas muy peligrosos que se utilizan ante su presencia no deseada. Es difícil cuantificar cuantas caen, pero lo que si es cierto, es que cada día surgen más y puedo asegurar que no es una plaga. Las mariposas son importantes insectos polinizadores, prestando un servicio crucial a las plantas en muchos ecosistemas. Podemos aprender un poco más acerca de cómo utilizan su capacidad de orientación para sobrevivir en entornos cada vez más fragmentados por áreas urbanas.

Hay otro estudio que dice que el batir de alas de una mariposa puede crear un huracán en el otro lado del mundo… (pues eso).

Foto: domibrez / Música: Stevie Wonder – The First Garden

25

01 2012

El oro del moro no era oro

Amigo, amigo cómprame bici barata… -¿Cuánto cuesta?. -1oo eurios… -Uf, paso, es muy cara. -No cara, amigo, es de oro. – ¿Pero de que vas?, si las has mal pintado de purpurina y esta pringosa. Te doy 60 euros. -Amigo, es de oro. -¡Que no!.

Al final la pobre bicicleta me miro con ojitos de cordero degollado, así redonditos, y no me resistí a adoptarla por el módico precio de… El moro la había pintado de color dorado, y la base era de una Zeus con componentes de Campagnolo. Ahora debía de quitar toda la porquería que le había puesto encima. Cual sería mi sorpresa, que cuando empecé a decapar la maltrecha pintura, descubro un metal dorado. La bici, en origen, la habían bañado en latón aunque bastante mal, ya que tenía grandes corros por los que asomaba el vil hierro. Al principio pensé que había comprado una bici realmente de oro, y que el moro no me engañaba, pero no, no tendría esa extraña suerte.

Según iba transformándola, me daba cuenta que el auténtico valor estaba en ella misma, en sus formas, en sus componentes. El verdadero “Dorado” estaba en su belleza. Os presento a “La Dorada”.

Foto: domibrez / Música: Natalie Merchant – The King of China’s Daughter

31

03 2011

Rutas del silencio

El silencio, es un bien tan escaso y preciado que cuando lo tenemos nos sentimos solos y cuando no lo tenemos… también.

El silencio son puntos…, es respiración, el silencio es ausencia de sonido, no oír ni escuchar. El silencio es viento que pasa y vuelve, son pájaros a lo lejos y el mar también es silencio. Hay tantas cosas que no puedes oír en silencio que tu mente explotaría si te las susurrasen. Pero no todo lo que suena existe, hay un mundo paralelo en silencio, un lugar de sensaciones diferentes donde hay seres que conviven y se relacionan en la normalidad más absoluta, que se distinguen de nuestra “normalidad”.

Y rompo este silencio porque este sábado hay una MARCHA CICLO-SOLIDARIA-RUTAS DEL SILENCIO. El objetivo de esta marcha no es competitivo, se trata de una acción de sensibilización social y de solidaridad con personas que luchan por la eliminación de las barreras de comunicación, la igualdad de oportunidades y la difusión de la lengua de signos. Una iniciativa del ciclo-viajero José Luís García Ginard y la Fundación Vicente Ferrer para recaudar fondos para ayudar a la escuela de niños sordos en Kuderu (India).  Más información “www.rutasdelsilencio.com”.

Y una vez más…”Una persona sorda puede hacer todo, excepto oír”.

Foto: domibrez / Música: Triana – Abre la puerta

15

09 2010

De la harley a la bici

Eran años aquellos (no se cuales) en los que empezaban a despuntar las grandes motocicletas americanas en la Isla. No eran una mera moda pasajera y hoy en día se han convertido en las reinas de las carreteras domingueras, juntándose en grandes grupos y especies. Unos de estos moteros, un buena tarde, se hartaron de la vibración incesante del auténtico motor yanki y se pasaron a la electricidad de una bici. El ruido dio paso al silencio y tranquilidad del mar que bordea el camino que usan a diario para desplazarse al centro de Palma, donde ya no buscan sitio donde dejar su pesada motocicleta.

La bicicleta eléctrica es muy eficiente (muchísimo más que un coche, por ejemplo), pero requiere energía. Aún así, sus ventajas para recorridos menores de 30 km. diarios son evidentes, con un coste de utilización casi cero, y sin emisiones. Tiene un pequeño inconveniente, su peso es mucho más elevado que una convencional, pero siempre es mejor que un vehículo de 25 kilos mueva a una persona de 80, que no mover un vehículo de 1500 kg, ¿no?.

El terreno, distancia o condición física del usuario, la bici normal puede resultar algo pesada. En este punto, una bicicleta eléctrica es la solución ideal, ya que elimina factores como el viento de cara o las cuestas, permitiendo recorrer más distancia, en menos tiempo y con un ejercicio físico muy moderado (incluso ninguno, según modelos). Todos aquellos a los que no les guste el sudor, puede ser una opción de movilidad. Esto sin mencionar el placer de conducir una bicicleta eléctrica, el silencioso empuje del motor transmite unas sensaciones únicas.

Foto: domibrez / Camiseta: simebuscasmeencuentras / Estilismo: pasatiempos

01

06 2010

Máquinas imperfectas

Hoy me voy a olvidar por completo de las materias primas que necesito para mis bicis. Hoy me centro en la materia en sí mismo, ésta que ha generado la vida y la muerte, y que poco o nada valoramos cuando la máquina, que nuestro cerebro controla, funciona. El problema surge cuando un accidente, enfermedad o vete a saber qué, nos deja sin movilidad.

Acciones que normalmente tenemos reteque asumidas, las perdemos en un instante y pasamos a depender de otra persona (cuando la hay) o de entidades dedicadas al cuidado de las mismas. Un simple miembro de nuestro cuerpo hace que se modifique nuestro punto de gravedad y toda nuestra rutina se vaya al carajo.

Me gustaría conocer mejor mi cuerpo, ya que llevo con él toda mi vida, para prevenir esas viejas lesiones de excesos mundanos e inconscientes. Estaría bien que tanto en casa como en el cole nos hubieran enseñado a abrir el paraguas antes de que la lluvia arreciase y no después de estar completamente empapados.

Foto: domibrez / Música: Amancio Prada – Negra sombra

13

05 2010

La Única

Esta es La Única, la única de las que han querido llegar al siglo XXI y no han podido. Es una bicicleta de raza, con pedigrí, con número de serie y de marca (además). Mantiene aún gran parte de su prestancia original que ha sabido mantener a través del tiempo.

Como siempre pasa con las bicis que recupero, son piezas algún día denostadas, abandonadas o simplemente desmontadas. No sé realmente si puedo imaginar los caminos que habrá recorrido, pero estoy seguro que siempre fueron recorridos en las afueras de Ciutat, ya que su estructura es netamente de carretera larga, su esqueleto ligero y su postura agachada con sus inconfundibles cuernos de cabra forrados de antigua tela negra algodonada.

La conversión a la urbe, se me antoja de manera sofisticada con el cambio de la postura del manillar, la dureza del piñón fijo y la sencillez de un otro piñón single en el lado inverso. La rueda trasera se convierte en traviesa y ensancha su llanta negra de perfil profundo. Su antiguas enseñas siguen luciendo a pesar de sus marcas de guerra. El resultado es toda una máquina urbana de una ligereza tremenda que puedes incluso alzar en tu hombro por angostas escaleras finqueras.

Si tenéis necesidad de verla, me han dicho que dicen por ahí, que alguien la ha visto en Casatomada, un espacio dilettante, inmersa en la sabiduría de sus libros. Por eso y por alguna cosa más, es La Única… si.

05

03 2010

La vieja cartera

Hartos ya de de tanto desmán y robo, los carteros de L.A. empezaron a desnudar sus monturas hasta un punto en el que la bici era pura espiritualidad. Ellos redescubrieron el fixed gear o piñón fijo, para los más cazurros. Para que te hagas una idea de la forma de conducir esta máquina, es un mecanismo igual al de una bicicleta de pista (como la del Palma Arena, vade retro).

Cuando ELLA llegó a mi casa, era una dulce bicicleta belga de apariencia poco saludable. Tenía dolencias de todo tipo, peso, asimetría, color… A la pobre la habían intentado reanimar con una buena capa de aceite pringoso y maloliente, dejándola en un estado patético. Lo más urgente en un caso como este, era estabilizar la pulsaciones y despojarla de toda la vestimenta que le impide respirar. Limpiar y sanear las heridas es la parte más delicada, un corte mal calculado puede ser fatal (sobre todo para mi brazo). Ahora viene la parte más importante de la operación, decidir la personalidad de ELLA. Sentarse mirar, levantarse mirar, moverse mirar, agacharte mirar, lleva su esfuerzo esta parte.

Pasa el tiempo (uf!) y no descubres nada en ella, pero hay un detalle que se me había escapado, ¡su manillar!. Posiblemente nadie antes se había dado cuenta, pero éste estaba mal colocado, estaba al revés. Y aquí es donde comienza la historia de La vieja cartera… que otro día os contaré.

14

02 2010

La nueva negra

Digo la nueva negra, porque antes era vieja (lo leí en un libro, Las verdades de Perogrullo, ediciones el Puño). Era vieja porque la trataron mal, la desatendieron y la ignoraron en el balcón. Por desgracia, no son casos aislados, los balcones de Palma están repletos de ELLAS, unas de pie, otras tumbadas y otras boca arriba. Pero claro, un día de fin de semana, soleado y apacible, decide su señor sacarla a pasear (siempre acompañada por algún familiar, eso sí), y ésta, con sus costumbres oxidadas, no encuentra la mejor forma de complacer a este, que exige de ELLA un comportamiento dulce y silencioso. Vuelve a su solitario balcón sin tener una sola oportunidad de lucirse.

Pasa el tiempo (uf!) y el señor necesita el espacio que ella ocupa para colocar una lavadora. El contenedor de la esquina es su nuevo y eventual hogar hasta que un moro, de la morería, la rescata de ese pérfido/fétido lugar para llevársela, el próximo sábado, al rastrillo de Les Avíngudes.

Cuando pasé por delante de ELLA, no me fijé en su oculta belleza, tuve que repasar una y otra vez sus desgastadas virtudes y tratar de descubrir sus muchos defectos. Lo que si descubrí, era su tremenda personalidad urbana, su largo cautiverio en aquel balcón, había hecho de ella una auténtica urbanita. Antes era azul… y ahora es la nueva negra.

10

02 2010

La Eterna

Como una sombra, resurgió de aquel antiguo local de la Guerrería.

José, artista vidriero, me había comentado días atrás, que en su almacén había visto, en días luminosos, los restos de una “holandesa”. La búsqueda la iniciamos un sábado, después de desayunar en el Café Antic. Abrimos la puerta y después de acostumbrar los ojos a aquella oscuridad, apareció ella, con su inconfundible cola blanca marcada por antiguos dueños.

Ya en mi taller, la holandesa, era desmontada, aseada y guardada, en espera de su turno.

Pasó el tiempo (uf!) y fue  Silvia Riutort la que volvió a recordarme la existencia de ELLA. Silvia necesitaba urgentemente una nueva compañera, la actual estaba en las últimas. No era cualquier cosa lo que pretendía, habría de ser práctica, cómoda, ligera y lo más extraño, debería ser vieja.

Entonces ELLA volvió a resurgir de su letargo, se sacudió el polvo acumulado y empezó a tomar forma. Todas sus piezas fueron colocándose en su sitio hasta que se completó el proceso y ahí estaba, flamante y envejecida. Ya sólo faltaba un detalle, su nueva compañera… Silvia y la Eterna.

07

02 2010

¿Y cómo son ellas…?.

La evolución, que es sabia, lo coloca todo en su lugar. En la primera experiencia que tienes con ellas, comienzas con ideas standard sobre sus formas, la altura ideal, sus líneas, su peso y si le gustará a tus amigos. Con el paso del tiempo te gustaría que tuviese más de aquello, menos de esto y el neo-barroco comienza a vislumbrar una etapa gloriosa en tu vida social, llena de accesorios inútiles y banales. Vuelve a pasar el tiempo (uf!) y un buen día sales del trabajo y te das cuenta que ella se ha ido con otro. Quedas con cara de bobo ya que no sabes que hacer ni donde ir sin ella. Con resignación y rabia, después de tantos caminos recorridos, te planteas una nueva relación, porque sin ellas no puedes vivir. Pero esta vez será diferente y no caeré en los mismos errores. ELLA será sencilla, ligera, atrevida y sobre todo bella, muy bella.
Os presento a Bea.

04

02 2010